9 Errores que solemos cometer al educar a una niña

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Muchos crían a sus hijas de acuerdo con los estereotipos impuestos por sus padres. Se cree que una niña debe ser dulce, aplicada y obediente, ya que estas cualidades la ayudarán a convertirse en una buena esposa. Pero en el mundo moderno casi no hay restricciones; las responsabilidades domésticas se distribuyen cada vez más equitativamente y una mujer puede convertirse en piloto o astronauta sin ningún problema. Por lo tanto, los padres deberían reconsiderar sus puntos de vista sobre las tradiciones establecidas y confiar más en lo que sus niñas quieren.

Genial.guru ha descubierto 9 errores que los padres cometen muy frecuentemente en la crianza de las niñas.

Ser la amiga de tu hija

Por un lado, esto es genial, porque la niña confía en su madre y habla con gusto sobre sus sentimientos y preocupaciones. Por otro lado, si hablas constantemente sobre tus problemas y le pides consejos a tu hija, ella no se sentirá protegida a tu lado. Quizás empiece a ocultar sus sentimientos para no molestar a un adulto que ya está preocupado. Además, las madres muchas veces les cuentan a las niñas los problemas de la relación con su padre u otros hombres. Esta es una carga demasiado grande para la psique de una pequeña.

A qué conduce:

  • La niña se vuelve adulta y responsable demasiado pronto, tratando de convertirse en un apoyo psicológico para su madre, buscando protegerla de las dificultades de la vida. Cuando la hija crezca, le resultará difícil independizarse y formar su propia familia. Le parecerá que su mamá simplemente no podrá sola.
  • Buscará a alguien fuerte que pueda reemplazar a su madre.

Qué hacer: una comunicación amistosa con una niña es genial, pero será mejor que se base en los intereses y los sentimientos de ella, y no en los tuyos.

Criar a una hija tratando de cumplir tu sueño de tener un hijo

Esto ocurre cuando los padres querían un niño, y nació una niña.

Los parientes visten a su hija como si fuera un varón, y fomentan su afición a los deportes y a los juegos al aire libre. Al mismo tiempo, no le permiten interesarse por las muñecas, por los accesorios o el arte. El padre puede llevar a su hija a cazar y a pescar. La emocionalidad excesiva o las lágrimas se consideran inaceptables.

A qué conduce:

  • Problemas con la autoidentificación. La niña no puede entender quién es ella.
  • Sentimiento de culpa frente a los padres y el deseo de ganarse su amor.
  • Puede conducir a problemas en la vida personal. La mujer puede tener una carrera profesional exitosa, pero no una familia.

Qué hacer:

  • Apoya su deseo de desarrollarse. No le prohíbas jugar a aquellos juegos que le resulten interesantes.
  • Pregunta más seguido cómo le gustaría a la niña pasar el tiempo con sus padres. Tal vez no le emocione ir a acampar al bosque y prefiera visitar un parque de diversiones.

Decirle: “¡Eres una nena!”

De este modo, tratamos de imponerle a nuestra hija ciertos estándares de comportamiento. ¿Pero cómo lo percibe ella? El hecho de que sea una nena le genera ciertas restricciones.

A qué conduce: para liberarse del marco prescrito, la hija escoge una línea de conducta masculina. En su opinión, los chicos no deben cumplir con tales convenciones.

Qué hacer: si quieres cambiar el comportamiento de tu hija, no la veas como una niña, sino como una persona. Da argumentos que se relacionen específicamente con sus o con tus sentimientos. En lugar de decir “Qué descuidada eres”, di: “Me pone triste tener que lavar la ropa tan seguido”.

Obligar a la hija mayor a cuidar a un niño más pequeño

Esta, en primer lugar, es la responsabilidad de los padres. Además, si la diferencia de edad es menor de 12 años, los niños mayores no pueden hacerle frente físicamente a la tarea. No pueden ser responsables de la seguridad de los menores simplemente porque ellos mismos también son niños, y quieren aventuras. No entienden que subirse al techo por una escalera de incendios, sentarse en el alféizar de una ventana con las piernas colgadas para afuera o jugar en una obra de construcción no es seguro.

Si la diferencia de edad es de más de 12 años, puedes pedirle ayuda a tu hija mayor. Pero es importante entender que los adolescentes tienen un horario bastante estresante: estudio, talleres, socializar con amigos, practicar deportes. Su ayuda no debe ser en detrimento de todo lo anterior. Otra cosa es preguntarle si cuidar al pequeño le da placer.

A qué conduce:

  • La hija mayor en el futuro puede no estar dispuesta a ser madre.
  • Una relación tensa entre los niños.

Qué hacer:

  • Si necesitas dejar a tu hijo menor por mucho tiempo, debes compensar los esfuerzos de la hija mayor. Puede ser con dinero o con pasatiempos adicionales (por ejemplo, entradas para el cine o para un concierto).
  • Otra opción es registrar el cuidado del niño como una responsabilidad del hogar. Aquí es importante establecer en qué días y cuántas horas la hija mayor deberá encargarse de eso.
  • La responsabilidad de que los pequeños se hayan ensuciado o se hayan portado mal recae en los adultos. No culpes de eso a tu hija mayor.

Castigar por las peleas y por los juegos de varones

Los padres temen que su hija crezca siendo ruda, agresiva y poco femenina.

A qué conduce: la prohibición puede tener el efecto contrario. La niña se mostrará aún más interesada en los pasatiempos varoniles. Se volverá maleducada y agresiva porque tú piensas que lo es.

Qué hacer: no hay nada de malo en interesarse por los juegos que convencionalmente se consideran de varón. Pero si tu hija no establece absolutamente ningún contacto con otras niñas, ponte a pensar. ¿Quizás inconscientemente la alientas? Por ejemplo, un padre que había querido un hijo podría sentirse feliz al ver cómo está creciendo su “niña-varón”. Y la pequeña continuará haciendo lo mismo para cumplir con sus expectativas.

Exigir que la hija sea callada y dócil

Esto es muy cómodo para los padres. Una niña así siempre hace lo que le dicen, es callada y no expresa sus propios deseos.

A qué conduce: la niña nunca aprenderá a construir sus propios límites. En la adultez, sufrirá molestias físicas y psicológicas en lugar de resolver un problema.

Qué hacer: presta atención a los deseos de tu hija, no los desvalorices. Enséñale a defender sus opiniones.

El padre no le presta suficiente atención a su hija

El padre rara vez acaricia la cabeza de su hija, la abraza o felicita.

A qué conduce:

  • La niña se considera poco atractiva para el sexo opuesto, ya que incluso su padre rara vez la abraza.
  • Tratará de ganarse el amor de hombres fríos y desapegados, humillándose en el proceso. Necesitará elogios y reconocimiento de sus méritos por parte del sexo opuesto.

Qué hacer:

  • Dedica al menos 15 minutos al día a estar solo con tu hija. No debe tratarse de mirar caricaturas o revisar la tarea, sino de un tiempo compartido cálido y de calidad.
  • Se cree que los niños que son abrazados muchas veces, tienen más facilidad para lidiar con el estrés. No pierdas el contacto táctil con tu hija. Según la psicóloga Virginia Satir, una persona necesita 4 abrazos por día para estar bien y feliz.

Enseñarle a la niña a confiar solo en ella misma

A qué conduce:

  • Al aconsejarle a una hija que solo confíe en su propia fuerza, estamos sentando las bases para un conflicto interno en ella. Podrá tener problemas a la hora confiar en las personas, así como una incapacidad de trabajar en equipo.
  • Si en el futuro tu hija quiere formar una familia y tener un hijo, le será muy difícil confiar en su esposo.

Qué hacer: dile a la niña que siempre puede contar con la ayuda y el apoyo de sus padres.

Exigir demasiado

A qué conduce: la niña se esforzará por ganarse el amor con acciones. Si rara vez le muestra calidez y afecto, si solo elogias a tu hija en casos excepcionales, entonces no te sorprendas cuando, en la adolescencia, confíe en la primera persona que sea amable y considerada con ella. Además, es probable que incluso en la edad adulta no sea consciente de su propio valor.

Qué hacer: felicita a tu hija por lo que hace. No te quejes de que hoy no trajo de la escuela la mejor calificación que existe. Si ella lavó los pisos, pero lo hizo de una manera imperfecta, pídele que corrija el error la próxima vez, no le lances una lluvia de reproches.

Bono: las niñas tienen mayor sensibilidad física que los niños

Las niñas son más friolentas, más sensibles al tacto y su malestar corporal las irrita mucho más.

A qué conduce: es posible que el padre no entienda que su hija tiene frío o que sienta que un suéter nuevo pica, porque él mismo se enfrentó a ese tipo de problemas muchas menos veces.

Qué hacer: es importante escuchar lo que siente la niña, sin quitarle importancia a lo que le pasa.

¿Cómo te criaron tus padres? ¿Construyes la relación con tus hijas de la misma manera?

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