En el evento realizado en Rhode Island participaron 75.000 competidores y es seguido por 16.4 millones de espectadores en diversas plataformas

Cientos de bailadores de bachata buscaban este fin de semana llegar al récord mundial del célebre libro Guinness, reuniendo la mayor cantidad de parejas posible en el Festival Anual de Danzas, denominado “PDVFEST” celebrado en Providence el viernes, sábado y domingo.

En el evento participaron 75.000 competidores y es seguido por 16.4 millones de espectadores a través de medios de comunicación, redes sociales y plataformas digitales, dijo el alcalde de Providence, Jorge Elorza, quien dirige el comité organizador. La actividad es patrocinada por la oficina de turismo y cultura del ayuntamiento de esa ciudad.

Uno de los requisitos para llegar al récord es la cantidad de 370 parejas, pero el dominicano Carlos González, que dirige una escuela de baile llamada “Mambo Pa Ti” en esa ciudad y enseña a docenas a bailar bachata, comentó que tenía la meta de llegar a 800 bailadores en parejas.

El festival tuvo como escenario un área despejada en el número 40 de la calle Snow en Providence.

Muchos participantes, gracias a las enseñanzas de González y sus maestros asistentes, han logrado a aprender a moverse al ritmo del género dominicano, que comenzó a emerger en los burdeles de la República Dominicana en el siglo XX. Uno de ellos es el reportero brasileño Kevin Andrade del Providence Journal, quien bailó con una dominicana en el Festival Anual de Danzas.

La mayoría de los dominicanos que no saben bailar bachata, al menos profesionalmente, dijeron sentirse avergonzados, pero esperan cambiar eso de la mano de profesor criollo.

Las competencias en las que participaron los bailadores liderados por González, comenzaron el viernes a las 8:00 de la noche y se está a la espera de que los organizadores contabilicen para decretar quién o quiénes llegarán al Récord Guinness.

“El objetivo con este registro es que necesitamos tener más de 370 parejas”, dijo González. “Mi meta es llegar a más de 800 personas”, afirmó.

Inicios de la bachata

Wilfredo José Burgos Matos, un especialista en música afrodominicana y miembro de la organización ‘National Endowment for the Humanities’ (Donaciones Nacionales para las Humanidades), expresó que muchos creen erróneamente que esta música comenzó en los burdeles del país, debido a su asociación con comunidades marginadas.

“Sí, era la música de los burdeles, pero no se originó allí”, apuntó Burgos Matos. “Originalmente solo se bailaba en las reuniones de patios de amigos”, explicó.

“Recuerdo que uno de mis primeros encuentros con la bachata fue cuando tenía 10 años”, recordó González al periódico Providence Journal. “Estábamos en unas fiestas patronales donde estaban bailando bachata y uno de los amigos de mi tío me motivó a que fuera a bailar. Le dije que no sabía. ¿Escuchas ese ritmo? ¡Mueve tus pies!, me respondió”, narró el experto.

La bachata emigró con los dominicanos después de que Estados Unidos suavizara las restricciones a la inmigración como un gesto de buena voluntad tras su ocupación en la República Dominicana en el año 1965.

En 1990, la bachata comenzó a moverse fuera de las comunidades dominicanas y puertorriqueñas con el lanzamiento de “Bachata Rosa” de Juan Luis Guerra, que se convirtió en un éxito mundial.

Poco después, a principios de la década de 2000, el grupo “Aventura” originado en El Bronx, irrumpió en la escena y cambió el rumbo.

“Recuerdo haber visto a Aventura gratis en un concierto aquí en Central Falls”, contó González. “Creo que fue en 2001 y no pensé que explotarían así”.

Burgos Matos dijo que parte del atractivo del grupo fue por su ‘americanización’ de la bachata.

“En la década de 2000 hubo el segundo auge con el florecimiento de Aventura y la forma urbana de la bachata”, dijo. “Estos muchachos eran de ascendencia inmigrante y vivían en el sur de El Bronx, pero también estaban conectados con las raíces de sus familias. Fue una forma de representar la experiencia dominicana en los Estados Unidos”, aseguró.

En los últimos años, los representantes de la bachata le han impregnado más romance al género.

“Ahora las letras son más románticas, pero todavía hay algo de amargue”, dijo el especialista Matos Burgos. Y agregó: “Pero la aspereza y la amargura no están ahí”.

Sin embargo, para quienes bailan la bachata, especialmente los dominicanos, sirve como un recordatorio constante de su procedencia.

“Cuando pienso en la bachata, pienso en conectarme con mi familia y verlos cantar y tocar la guitarra; pero también representa mi cultura y eso es lo más importante”, resaltó el estudioso de la música afrodominicana.

Noticias Relacionadas

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí