Encontrar un buen trabajo es todo un desafío, y a veces uno no se da cuenta enseguida de que ha terminado en una compañía dudosa. Pero hay ciertas señales que dejan claro que será mejor huir inmediatamente después de la entrevista. Liz Elfman, fundadora y directora de la agencia de reclutamiento E-Squared, cree que no siempre es fácil darse cuenta de esto, por lo que es importante escuchar a tu intuición.

Genial.guru ha reunido varias “banderas rojas” que no estaría de más tener en cuenta para todos aquellos que están buscando trabajo y no quieren perder su tiempo y energía en vano.

1. Tu jefe potencial está retrasado, muy retrasado

Viniste por una entrevista exactamente a la hora señalada y ahora estás sentado y esperas. Memorizaste cada una de las líneas de las hojas del ficus que está junto a tu silla, y el director o el gerente de recursos humanos sigue sin llegar. Han pasado 40 minutos, y aún estás esperando. Media hora más tarde, la situación no ha cambiado.

Lo mejor que puedes hacer ahora es levantarte e irte. En esta compañía desde ya no están valorandotu tiempo. Es poco probable que algo cambie después de que te den el puesto.

2. No has encontrado información sobre la empresa en Internet

No tiene su propio sitio web, y no se menciona en otros. Esto ya debería alertarte. Y luego, de repente, encuentras información de que la compañía se fundó y se registró como una entidad legal hace 2 días.

Claro que estar en algunos negocios rentables desde el comienzo, y luego decir “Trabajo aquí desde el día cero” puede ser una idea tentadora. Pero ¿estás seguro de que esta empresa tendrá éxito? ¿Y realmente no te da pena perder tu tiempo en crear todo desde cero?

3. Durante la entrevista, se te ofrece un puesto completamente diferente

Tu currículum fue redactado para un trabajo concreto. Quieres trabajar solo en ese puesto, y en ningún otro. La entrevista va bien, pero de repente, el empleado de recursos humanos, sin ninguna razón, te ofrece probarte en un puesto completamente diferente. Generalmente, se trata de una posición inferior a la que inicialmente aplicabas.

A veces, de esta manera, los reclutadores verifican la motivación de los empleados. O puede ser una situación bastante diferente: las habilidades que se indican en tu currículum le sirven al empleador, pero alguien ya ha ocupado tu puesto. Por ejemplo, el hijo del amigo de la madre del jefe. Y quién sabe cuándo se libere.

4. El horario de trabajo o el salario son temas que el reclutador intenta evitar

Tal vez esta información ni siquiera estaba puntualizada en la descripción del trabajo, o tal vez sí, pero cuando decidiste aclarar este tema antes de firmar el contrato, no te respondieron nada específico.

Esta es una enorme “bandera roja” a la que debes prestar atención inmediatamente. Si no te dicen algo abiertamente, entonces algo anda mal con eso. Nadie quiere trabajar duro por un salario pequeño y, al mismo tiempo, ver a su familia un par de horas por día antes de acostarse a dormir. Simplemente, corre.

5. Eres el único candidato, y están dispuestos a contratarte enseguida

No hay nadie, excepto tú, en la sala de espera, y es un poco raro. Luego vas a la oficina del gerente de recursos humanos y, tras una breve discusión sobre tus futuras obligaciones, están listos para firmar el contrato contigo.

Parece que todo va perfecto. ¿Cuál es el problema? Piensa por un momento, ¿por qué eres el único candidato y por qué no se te ofrecen etapas de entrevista consiguientes (por ejemplo, con tu supervisor inmediato). ¿No será que ya perdieron la esperanza de encontrar a alguien para ese puesto? Lee el contrato cuidadosamente. ¿No será que lo peor está escrito en letra chica?

6. No se te ofrece firmar un contrato

Después de haber discutido tus futuras obligaciones y condiciones de trabajo, estás listo para firmar un contrato con el empleador. Pero no se te ofrece hacerlo. El gerente de recursos humanos simplemente te dice que eres perfecto para el puesto, y que el contrato debe ser redactado por tu supervisor inmediato, pero que él no está en este momento.

Luego, la situación puede desarrollarse de la siguiente manera: trabajas prolijamente durante casi un mes, pero tu supervisor sigue sin presentarse. Finalmente aparece, y resulta que necesita otra clase de especialista o un especialista para otro puesto. Pero como ya has sido tomado y, dentro de todo, trabajas bien, están dispuestos a ofrecerte un puesto más bajo. Con un salario un poco menor, por supuesto.

7. El puesto que te ofrecen comprende obligaciones dudosas

Sí, el salario que te ofrecen en la entrevista parece atractivo. Pero cuando comienzan a leerte la interminable lista de tus responsabilidades, terminas mareado. ¿Una sola persona debe hacer todo esto? Evidentemente, sí, y tu predecesor no lo ha soportado.

Por cierto, ese es un momento apropiado para preguntar qué sucedió con el empleado que ejercía ese puesto antes que tú. Si está recibiendo tratamiento para la tensión nerviosa porque el trabajo que tenía que hacer era demasiado, o si está haciendo un curso de manejo de ira porque estaba cansado de responder por sus errores y los de los demás ante el jefe, entonces, definitivamente debes irte.

8. Las relaciones entre los empleados son demasiado familiares o se te pregunta abiertamente qué piensas acerca de tener relaciones íntimas en el lugar de trabajo

Observa más de cerca a las personas de la empresa. ¿No tienes la impresión de que una buena relación laboral tiene que verse un poco diferente, y que todas esas frases inapropiadas del jefe a la secretaria, tipo “Bebé, hazme un café” no deberían existir en absoluto? Claro que eso no significa que contigo será igual. Pero ¿quién te garantiza que no lo será?

La situación es aún peor si se te pregunta abiertamente sobre lo que piensas de las relaciones íntimas en el lugar de trabajo, o de los jefes masculinos, si eres mujer. Y todo es simplemente terrible si esas preguntas son formuladas por ese mismo jefe masculino. Es probable que no haya estado interesado en tus habilidades profesionales desde el principio, y simplemente no miró tu currículum más allá de la foto.

9. Tienes entrevistas con dos supervisores, y son entrevistas muy contradictorias

Fuiste advertido de antemano que el reclutamiento se haría en varias etapas, y estuviste de acuerdo con eso. Pero ¿quién podía haber imaginado que tu supervisor inmediato y tu jefe serían tan diferentes y que sus requisitos para el candidato serían radicalmente opuestos?

Piensa: ¿estás dispuesto a obedecer a dos jefes que querrán de ti cosas completamente distintas? Y ciertamente no podrán llegar a un acuerdo en muchas oportunidades. ¿Puedes adivinar quién será el responsable en esas situaciones?

Genial.guru cree que, en una entrevista, no solo es importante notar las cosas raras, sino también escuchar tu voz interior cuando te susurra que debes escapar de ese lugar inmediatamente. ¿Qué piensas tú? ¿Quizás ya te ha pasado darte cuenta en el transcurso de una entrevista que no querías trabajar en esa empresa? Cuéntanos sobre eso en los comentarios.

Ilustradora Mariya Zavolokina para Genial.guru

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