Manuel Antonio Regalado Martínez, el técnico de la empresa de telecomunicaciones Claro a quien la Policía Nacional y el Ministerio Público vincularon a un supuesto intento de “sabotaje” a las elecciones municipales del pasado 16 de febrero, reapareció hoy en el escenario público.

Regalado ofreció una rueda de prensa en la que informó que depositó una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR) contra cuatro fiscales acusándolos de haberlo torturado y encerrado tras los comicios.Publicidad

Se trata de los fiscales Milciades Guzmán, Edward López, Guillermo Soriano y Joan Manuel Alcántara, contra quien se querelló , reclamando un pago solidario indemnizatorio de 50 millones de pesos y la suspensión de los fiscales y procuradores actuantes en el caso.

Regalado explicó que sufrió daño físico y psicológico durante su detención, que califica de ilegal, y la cual dice tenía como objetivo incriminarlo junto al coronel Ramón Antonio Gumán Peralta, Jefe de la avanzada del candidato presidencial por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), Luis Abinader.

Por tal razón, pidió mediante su abogado, Daniel Tejeda, que los fiscales actuantes sean condenados a 15 años de prisión conforme a lo establecido en los artículos 114, 122, 184, 265, 266, 303-1, 302-1, 337 y 338 del Código Penal.

Detalles adicionales. Se recuerda que el en ese entonces empleado de la Empresa Claro, Manuel Regalado Martínez dijo que sintió miedo y que fue interrogado de manera hostil en una oficina de un alto oficial policial, sobre su posible vinculación con el sabotaje a las elecciones municipales del pasado domingo.


A continuación la entrevista que en ese momento dio Regalado Martínez (MRM) a la periodista Alicia Ortega(AO) en el parqueo del Palacio de la Policía Nacional.

AO: ¿Qué fue exactamente lo que ocurrió el sábado y por qué tú decides hablar con alguien?


-MRM: “Este tema particular de lo que sucedió el sábado sería mejor ventilarlo luego del proceso que estamos llevando para aclarar algunos puntos que todavía, por ética y para cuidar y salvaguardar mi integridad, no sería bueno hacerlo”.

-AO: ¿Por qué? ¿sientes miedo?


-MRM: “Obvio que sí. (Muestra su brazo inmovilizado a la cámara)”.

-AO: ¿Que pasó? cuénteme qué pasó.

MRM: “A mí me allanaron a eso de las 11:30 de la noche del domingo. Yo llegué a la oficina de un alto miembro de la Policía de aquí del Palacio, íntegro y el día de ayer (el martes) luego de estar trancado en una habitación, sin ver a mi familia, sin llamar, sin saber de nadie, solamente salía a ser no entrevistado, interrogado de una manera hostil, me permitieron ver a mi familia y el resultado de todos esos interrogatorios: (muestra su cuerpo) es visible en la condición física que tengo hasta el momento”.


-AO: ¿Qué le pedían, qué le preguntaban, qué tipo de información estaban requiriendo?


-MRM: “Más que información, cuál era el discurso que querían que se emitiera”
-AO: ¿Que discurso? explíqueme.
-MRM: “Me gustaría que en otro escenario luego de este proceso, ventilar cada uno de esos aspectos, intentando tener una garantía de mi integridad”.
-AO: ¿Quién lo golpeó?
-MRM: (Respira profundo con preocupación sin responder).
-AO: No tenga miedo. ¿Quién lo golpeo?
-MRM: “Recibí algunas caricias por algunos agentes de la Policía”.
-AO:¿Y usted qué hacía en ese momento?
-MRM: “Bueno…indefenso. No…no tenía nada que hacer más que pedir a Dios y tratar de que ese momento pasara lo más rápido posible. Gracias a Dios, el día de hoy estoy en una situación totalmente diferente. Gracias a los miembros. Gracias al apoyo incondicional de mi empresa que nunca me dejó, de verdad que me he sentido yo como que Claro no es únicamente el lugar de trabajo sino una familia, que al igual que mi papá, que mi mamá, que están conmigo, estuvo en todo momento tratando de ayudarme y ayudándome en este proceso que hasta el día de hoy vengo con ellos. Gran mayoría de mis compañeros de trabajo: mi director, mi gerente, el presidente de la empresa; enfocándose en que todo esto salga bien. Apoderando adicional a los abogados que tengo, otros abogados en el proceso. Mi director está en el autobús de atrás”.
-AO:¿Qué usted le explicó a las autoridades?
-MRM: “El problema aquí es que a mí no me trajeron para explicar. A mí me trajeron como si yo fuera una persona que estuviera conspirando para que hubiera un daño en el proceso. Si la idea de las autoridades que estaban investigando era tratar de darle el matiz de identificar a ciencia cierta lo que estaba pasando, no fue la manera, ni la forma de ejecutar el proceso, sino todo lo contrario. Tratar de buscar un culpable en mí de lo que estaba sucediendo, de lo que se empezó a divisar, de lo que se descubrió en el proceso. Quiero resaltar; el coronel Peralta, para mí personalmente es un héroe. Una persona con cojones, discúlpame el término, con valor y con una integridad intachable de cara al proceso. Aquí no hay un seguir político. Yo soy apolítico, no me gusta la política, me han llamado muchísimos candidatos políticos para contar con su apoyo y bajo ninguna circunstancia accedí a eso, porque no quiero que se vea esto como un acto político porque no lo es”.
-AO: ¿Por qué usted se acerca a él a denunciarle lo que le denunció por WhatApps?
-MRM: “Aparte de que somos amigos de hace mucho tiempo, trabajamos muchos casos de investigaciones. Conozco de que es una persona íntegra y de que el destino que le iba a dar a la información, que también de una manera u otra él manejaba iba a ser el idóneo, dándonos cuenta de que por el resultado que se ve hoy la Policía o los estamentos de investigaciones no buscaban una claridad del proceso sino un culpable del mismo”.
-AO:¿Esa noche? y usted habló del coronel Maruyama ¿qué hacía el coronel Maruyama?
-MRM: “Bueno, al depurar el proceso, sí tenía autorización para estar. Sí era una persona que estaba apoderado para tener esa parte del proceso. Se puede decir que una falsa alarma, pero bajo ninguna circunstancia se ve involucrado, lo que pudiera estar pasando en esos días de cara al comicio”.
-AO:¿Pero usted escribió en esos mensajes de WhatsApps que alguien le estaba pidiendo un vehículo y un uniforme para retirar un equipo de la Junta y ese equipo podía ser clave en todo lo que había pasado.
-MRM: “En su momento ten por seguro que tú vas a tener detalle exclusivo de lo que pudo haber estado pasando, pero recuerda de que yo, al igual que mi familia, tenemos una integridad que salvaguardar dentro de todo el proceso y yo soy un peón dentro de todo y todo se rompe por lo más débil”.
-AO:¿Usted teme por su vida en este momento?
-MRM:”Sí claro, claro.! Claro, yo soy un punto tanto para los de a favor como para los de contra”
-AO:¿Recibió amenazas mientras estuvo aquí?
-MRM: El reflejo de mí (Se aleja un poco de Alicia) ¿qué te da a entender?”
-AO: Que sí.!
-MRM: Es obvio
-AO:¿Qué tipo de amenazas?
-MRM: ¿Qué tipo de trato? sería decir. No el trato que están llamado a dar las autoridades de salvaguardar en un proceso, porque yo no te digo que cualquier persona tuviera un proceso en este caso penal o de investigación que llevar, pero el debido proceso y el cuidado del debido proceso no fue lo que se cumplió conmigo, todo lo contrario, siento un atropello de las altas entidades policiales de los niveles altos de investigaciones de la Policía, en el trato, en la forma, en el…qué se yo, más que una investigación era ya una cacería de brujas, porque no se estaba buscando esclarecer la situación sino un culpable que entinar todo lo que estaba sucediendo”.
-AO:¿Con qué le dieron?
-MRM: (Respira profundo y su rostro se llena de tristeza, gesticula de forma negativa) “Estoy aquí..! Estoy aquí.!”
-AO: Veo que se le aguan los ojos prácticamente, al pensar en esas horas que pasó acá.
-MRM: Alicia Ortega, yo llegué a la una de la mañana…y después de 10 horas de un interrogatorio por varias personas, más de ocho; interrogatorio no, yo no sé ni como describirte, yo colapsé y al despertar estaba una persona diciéndome: ¡No te hagas! mientras sus manos golpeaban mi rostro. ¿Qué te puedo decir de esto?
-AO:¿Cuántas personas estaban presentes?
-MRM: “En tu momento yo te la voy a enumerar, porque los conozco a todos. Tengo sus nombres de cada una de las personas en el proceso de entrevista, desde el que me decía que yo no era nada, que yo era un loco, un estúpido y que de mí iban a hacer lo ellos entendieran, que este era el caso que ellos iban a tomar para estrenar la nueva ley de la Junta Central Electoral; yo iba a ser la persona que iba a tomar una medida de coersión de un año y medio. Yo le dije a ese fiscal, en su momento, el fiscal avasallante, que él podría lograr una medida de coerción conmigo, pero nunca una condena porque no iba a encontrar elemento de como hacer de que una persona inocente se viera como culpable”.
-AO:“¿Pensaba usted en su familia en esos momentos y que si saldría que aquí de este Palacio de la Policía?”
-MRM: (Respira profundo) Yo estuvo solo durante tres días. Anoche se venció el plazo a las 11:30 de la noche. El fiscal que manejaba la investigación me dio la libertad a las 12:09 de la mañana, sabiendo que el plazo se hubiese vencido para que me presentara hoy y apresarme. Durante todo ese tiempo yo estuve con dos escoltas en esa habitación solo, con las esposas detrás de mí colocadas de una manera que me hacian daño, sin que esas personas hablaran conmigo. Yo solamente salía de ahí cuando me llamaban para ser nuevamente entrevistado por el proceso. Me daban la comida porque no tenía yo donde salir. Sí hay que resaltar que todo tiene su luz. Hay una persona que siempre iba y me pasaba la mano, una persona que para cuidarla no voy a mencionar su nombre, pero le digo: Gracias de verdad.! Porque donde quiera aparece una criatura de Dios como tú”.
-AO: Me habla de fiscales, me habla de policías. ¿Quien más?
-MRM: “Ese fue el entramado. El entramado fue dirigido por policías actuantes y fiscales vinculados al presente caso”.
-AO: ¿Cómo calificaría usted lo que le ha ocurrido. Si usted tuviera que describir lo que le ha ocurrido a usted utilizando una palabra, lo que ha pasado en estos tres días como lo calificaría?
-MRM: “Yo lo calificaría como atropello, como abuso, pero a mí me gustaría que cada uno de nosotros que nos llamamos ser dominicanos y dominicanas se preguntaran ellos mismos esa pregunta de que nosotros como Estado ¿Qué somos? si este es el reflejo de nuestras altas autoridades: ¿Qué somos nosotros? Es lamentable”.
-AO: ¿Por qué está usted aquí si lo soltaron, si lo dejaron ir, lo pusieron en libertad, ¿por qué tuvo que regresar?
-MRM: Eso es una estrategia de la Fiscalía para apresarme en el día de hoy y intentar conocerme prisión preventiva. Al ellos ver que se le venció el plazo, me dan la libertad. La libertad fue luego del plazo, para apresarme el día de hoy y continuar con su proceso de cara a la investigación que llevan”.
Algo más
La entrevista. Manuel Regalado Martínez conversó con la periodista por más de 12 minutos sobre lo vivido en el interrogatorio que investigadores de la Policía Nacional y fiscales le realizaron en la sede policial. Amigos y hermanos de la iglesia donde asiste con su esposa se han mantenido preocupados y temerosos de que intenten quitarle la vida para evitar que revele otros detalles, por lo que claman para que su integridad física sea garantizada. Su esposa Nathali de los Santos, desmintió todas las acusaciones de las cuales ha sido objeto su esposo del cual dijo trabaja para el departamento de Prevención, Fraudes y Delitos de Claro.

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