La farmacéutica AstraZeneca anunció el lunes que su prototipo de vacuna contra el coronavirus es altamente efectivo, suscitando esperanzas de que pronto estará disponible una inoculación accesible, relativamente barata y fácil de almacenar.

Los resultados se basan en un análisis preliminar de una vacuna desarrollada en Gran Bretaña y Brasil por la Universidad de Oxford y la farmacéutica. Entre los voluntarios que recibieron la vacuna experimental, ninguno fue hospitalizado ni sufrió casos agudos de COVID-19.

AstraZeneca es la tercera farmacéutica en divulgar resultados prometedores de un prototipo de vacuna contra una enfermedad que ha causado 1,4 millones de muertes en todo el mundo y que ha trastocado la economía global. Pero a diferencia de las demás, el remedio Oxford-AstraZeneca no tiene que ser almacenado en temperaturas gélidas, lo que facilita su distribución especialmente en países en desarrollo.

“Creo que estos son resultados realmente prometedores”, expresó en conferencia de prensa el doctor Andrew Pollard, investigador jefe del experimento. “Debido a que la vacuna puede guardarse en un refrigerador normal, puede ser distribuida por todo el mundo usando el sistema de distribución normal. Por lo tanto, creo que hemos logrado nuestro objetivo, de desarrollar una vacuna que sea accesible para todos”.

La vacuna Oxford-AstraZeneca tuvo una eficacia de 90% en prevenir el COVID-19 en una de las dosis probadas, pero menos eficaz en otra. Hace pocos días otras dos empresas farmacéuticas, Pfizer y Moderna, anunciaron resultados preliminares según los cuales sus vacunas son casi 95% efectivas.

Pero las vacunas de Pfizer y Moderna tienen que ser almacenadas en temperaturas cercanas a los 70 grados centígrados bajo cero (94 Fahrenheit bajo cero), mientras que la de AstraZeneca puede ser guardada en temperaturas de entre 2 y 8 grados centígrados (entre 36 y 46 grados Fahrenheit).

Aparte de eso, la vacuna de AstraZeneca es más económica.

AstraZeneca, quien ha descartado ganar dinero de la vacuna mientras dure la pandemia, ha llegado a acuerdos con gobiernos y con organizaciones internacionales para que el precio no supere los 2,50 dólares por dosis. La vacuna de Pfizer cuesta unos 20 dólares mientras que la de Moderna se vendería a entre 15 y 25 dólares, según estipulan acuerdos para entregar dosis al gobierno estadounidense.

Las tres vacunas tendrán que ser aprobadas por los entes reguladores antes de poder ser distribuidas.

Tanto los expertos de Oxford como los de AstraZeneca enfatizan que no están haciendo competencia con otros proyectos y que, en todo caso, se necesitarán múltiples vacunas para poder repartirlas a toda la población mundial y así poner fin a la pandemia.

“Tenemos que poder desarrollar muchas vacunas para todo el mundo y rápidamente, y es mejor hacerlo con distintas tecnologías de tal manera que si una tecnología sufre un inconveniente, hay una alternativa”, explicó a The Associated Press la profesora Sarah Gilbert, directora del equipo investigador de Oxford.

“También es bueno tener diversas fuentes de manufactura, ya que no queremos que nadie se quede sin los ingredientes necesarios”, añadió.

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